domingo, 30 de octubre de 2022

31.HORIZONTES LEJANOS


          Las ciudades y los signos, las ciudades sutiles, las ciudades y el hombre. Las ciudades y la memoria. Hay nombres de ciudades que encierran una lejanía antigua y remota (remoto no sólo significa lejano, sino rrrremoto) . Panticapea, Ecbatana, Tiro y Sidón  nos evocan aromas de especias, polvareda de esclavos y rutilar de joyas; llanuras de sol con horizontes violeta por cuyos desfiladeros restallan los látigos hititas, las corazas macedonias, seléucidas de dorados morriones y filisteos de túnicas aterciopeladas. Astaroth, Persépolis, Ctesifón, Pasagarda, Samarkamda y Colofón. No es tanto "viajar" allí,  cuanto "volver" allí. 
             Allí donde nació la Historia. 

jueves, 2 de mayo de 2019

LA ÚLTIMA CUMBRE

La última cumbre del cambio climático ha puesto de manifiesto que la ultima cumbre que le quedaba al cambio climático ha quedado desaclimatada por el cambio climático, por lo que ya no hay cumbre que celebrar porque ya no hay cumbre que proteger. 
Ahora, nos embolsamos la pasta y a otra cosa.




lunes, 1 de abril de 2019

LLEGAMOS TARDE

     A mí me ha pasado como al gobierno.  Como a todos los gobiernos. Se me fué en otros menesteres el día de la manifestación de la España Olvidada.

      Se nos está muriendo el campo delante de nuestras propias narices. Se nos escapa el último lazo natural y espontáneo con la Madre Tierra, el vínculo con nuestros mayores, con sus tradiciones, con sus afanes y trabajos. Se nos cae el tejado sobre nuestros henchidos estómagos y miramos para otro lado.
     ¡Qué bonito está mi pueblo el día de la Virgen!, con su procesión a la que ya nadie acompaña, con sus calles engalanadas de banderas descoloridas del año anterior que nadie se ha molestado en quitar (ni en poner), con su capea a la que ya no hay nadie que se lance, con mis amigos de infancia celebrando entre cubatas su rutinario desempleo, con sus zarzales invadiendo las  alegres callejillas de antaño que conducían hacia el arroyo, hacia los campos latentes y ruidosos, pequeños porque se les escuchaba faenar como si estuvieran aquí.
     Como si estuvieran aquí.
     Como un recuerdo que se desvanece.

     Se nos está muriendo el pueblo, el sembrao, la era, la montonera, el surco, la viña, el haz de leña, el trillo y la vertedera y  a nadie le importa....



.......Llegamos tarde ya......

martes, 26 de marzo de 2019

TORNAVIAJES


Bien puede el Juan Carlos I y cualquier barco de la Armada fondear en el Pais Vasco y prestarse a la visita con orgullo de que lo vayan a ver los euskaldunes.
No en vano, vascos han sido los mejores marinos españoles de la historia, desde los intrépidos Urdaneta y López de Legazpi, el gran Juan Sebastián Elcano (Dios Santo, se respira marinería por todos los poros), el magnífico Blas de Lezo y los heróicos Churruca y Álava, heroes de Trafalgar.
¿Cómo no van a poder recalar en cualquier puerto de la costa vasca cuando esa es su casa y la casa de sus hijos que desde tiempo inmemorial partieron lejos para ensanchar el mundo y llenar el mar y la tierra de su sangre?




sábado, 9 de marzo de 2019

Cualquier noche puede salir el el sol

Uno de los cantautores catalanes que más admiro, Jaume Sisa (alias Ricardo Solfa, alias
Alias), lanzó hace años este mensaje en una canción.
 Está en un precioso catalán y el estribillo dice más o menos así:

"Oh, bienvenidos, pasad, pasad, de las tristezas haremos humo.
Mi casa es vuestra casa, si es que hay casas de alguien.

Oh, bienvenidos, pasad, pasad, ahora ya no falta nadie,
o quizás sí, ya me doy cuenta que sólo faltas tú.
También puedes venir si quieres, te esperamos, hay sitio para todos
El tiempo no cuenta, ni el espacio, cualquier noche puede salir el sol."

Qué pena que estemos perdiendo el hilo de la canción...









domingo, 30 de diciembre de 2018

MAPA ILUSTRADO DE LOS ULTIMOS REDUCTOS

      El PAIS publica hoy un mapa en el que se establecen varios espacios diferenciados. Se nos informa de que aún no hemos arrasado con todo, de que hay lugar para la esperanza. El mero hecho de que estén localizadas las 100 tribus actualmente no contactadas implica contradictoriamente, que ya han sido contactadas, lo cual implica a su vez; que ya están perdidas. (Qué trágico juego de ideas: La localización supone la perdición.)

      Los intrépidos exploradores de Ropademarca SA y Sensascrúpuli Ltd así como los que contrate algún Neovirrey, estarán preparando un safari para fotografiarles, filmarles, entrevistarles y sacarles por televisión en programas de entretenimiento y pseudociencia.

      Mientras tanto, en sus recónditos refugios, los chamanes de cada una de estas tribus, están anunciando sus Apocalypsis particulares.
   


sábado, 8 de diciembre de 2018

"DEMI-DEUIL. SABOR EN BLANCO Y NEGRO"

Resultado de imagen de pularda en blanco y negro caius
Próximo el aniversario de la muerte de Caius Apicius, aprovechamos el juego de palabras de su última crónica gastronómica (Demi-Deuil/Medio-Luto) en EL MUNDO y lo reproducimos aquí. Con él se fue un poeta de los sentidos, los paisajes, los olores, las luces. Leed si no la presente crónica y ya me contaréis si no están encerradas en ella todas las sensaciones capaces de ser captadas por el ser humano. Dice así:


"EN BLANCO Y NEGRO


Caius Apicius


Aunque cuando éramos pequeños nuestros padres nos decían que no comiésemos con los ojos, es innegable que la comida entra por la vista, de manera que un aspecto atractivo es importantísimo: la disposición de los ingredientes en el plato, el cromatismo… Cromatismo viene del griego ‘kromós’, color. Y la negación del color es el blanco y negro.


¿Lo es? Los aficionados al cine, en su lista de películas favoritas, nunca dejarán de incluir cintas como “Casablanca” u obras maestras en blanco y negro de Lubitsch o Wilder; los expertos en fotografía elogian los matices y juegos de luz…


Pero ¿y los gastrónomos? ¿Aprecian una comida con poco cromatismo? Yo, desde luego, sí. Tanto, que uno de los platos que más me han gustado y emocionado en mi vida, y no solo una vez, es en blanco y negro: la pularda de medio luto, la ‘poularde demi-deuil’, que me niego a que el chef mancille con un hierbajo “para darle color”.


Blanco de las inmaculadas carnes de la pollita cebada; negro de las láminas de trufa (‘Tuber melanosporum’, trufa negra) que han de insertarse generosamente bajo su piel. Y… ‘rien ne va plus’. Pero vayamos por partes.


Una pularda, dice el Diccionario, es una gallina de cinco o seis meses, que todavía no ha puesto huevos, especialmente cebada para su consumo.


Si un gallinero fuese una de aquellas compañías teatrales fijas de antes, sería esa damita joven que enamora a todo el mundo… hasta que sale una como la que interpreta Anne Baxter en “Eva al desnudo”, en blanco y negro, por cierto.


Una pularda, entonces. Para cuatro comensales dilectos a los dioses, un ejemplar de más de kilo y medio y menos de dos. De Bresse, con AOC: aquí no vale racanear.


Una pularda “de patas azules”, que como sus parientes de igual procedencia, pasea orgullosa la bandera francesa por el mundo: patas azuladas, pluma blanca, cresta roja.


Hay que ponerla en situación: desplumarla, flambearla, vaciarla y limpiarla. Tras esto, elevarla de categoría, si es posible, que lo es: cuatro hermosas rodajas de trufa negra en cada pechuga y otras dos en cada muslo. Doce, en total. Y no sucumban a modas: negras. Si no, no hay color.


Frotada la piel con limón y salada la damita interior y exteriormente, se brida. Y ahora, para sorpresa de muchos, se cuece; no se hornea. Está claro que no la vamos a cocer en agua del grifo, ni del pozo; mucho menos, en una de esas bolsas de cocción al vacío. No: un buen caldo. ¿De qué?


Ustedes verán. Pese a lo antes dicho, agua. Cuatro litros. Con sal.


Una cebolla con varios clavos de especial incrustados. El blanco de cuatro puerros, unas cuantas zanahorias, una ramita de apio… Pongan la marmita a la lumbre. Lleven el agua a ebullición. Introduzcan en ella la pularda y háganla a fuego muy lento, de modo que cueza a un hervor ligero, sin prisas, escalfándose; calculen que para una pularda como la indicada van a necesitar entre treinta y cuarenta minutos.


Es, repetimos, muy importante que la cocción carezca de toda violencia; el agua debería temblar como imaginamos que temblaría Floria Tosca cuando llegaba a los brazos de Mario Caravadossi (entraba ella, ¿’fremente’?).


Así las cosas, a la mesa. Yo les recomendaría servirlas en campana: al levantarla, espectáculo y aroma están asegurados. ¿Guarnición? La plaza se defiende por sí sola. Pero pueden completar la jugada con un poco de arroz ‘pilaf’ con daditos de trufa y de ‘foie gras’.


Más sencillo todavía: verduras del caldo servidas sin más aliño que sal de cocina, tal como la servía Eugéne Brazier, la mítica ‘mère’ Brazier, creadora del plato: nada puede agredir a nuestra dama.


Y hasta aquí les puedo traer. ¿Qué faltan cosas? Sí: el vino. Pero yo no me voy a meter a reglamentar el gusto de nadie. ¿Un champaña excepcional? Le va perfecto. ¿Un gran Borgoña? También. Yo me quedo con el primero, pero es mi elección.


Bien, vamos por ella. Lo mejor del gallinero, lo mejor del bosque. Alguna nariz especialmente sensible detectará aroma a paja limpia. Un paladar entrenado notará las notas dulces del maíz. Y el bosque, el sotobosque de finales de otoño. Inmejorable.


Y un recuerdo a la que quizá haya sido la mejor cocinera de todos los tiempos, nacida muy cerquita de Bourg-en Bresse. Fue, en 1933, la primera mujer que obtuvo para su restaurante lionés las tres estrellas Michelin. Y hoy, cada vez que yo me enfrento a su más conocida creación, surcan mis mejillas tres lágrimas de emoción y de gratitud. 



Amigos míos, esto es cocina. Esto es arte. Y esto es… en blanco y negro."



viernes, 30 de noviembre de 2018

ODA MARITIMA



De las "Memorias del Encinar", obra del pastor Juan Ónimo, extraemos la siguiente meditación:

"Y bien pudiera ser que yo, castellano de tierra adentro, comparta con muchos otros la afición por el mar y anhele, como Álvaro de Campos la vida marinera (La vida pirata es la vida mejor).






 "(Gostaria)... De não saber doutra vida marítima que a antigua vida dos mares!
Porque os mares antigos são a Distancia Absoluta, 
O Puro Longe, liberto do peso do Actual....
E ah, como aqui tudo me lembra essa vida melhor
Esses mares, maiores, porque se navegaba mais devagar.
Esses mares, misteriosos, porque se sabia menos deles."

sábado, 12 de agosto de 2017

La cena frugal

He dormido como un cesto,
Cual magnífico haragán. 
¿El motivo?, pues apuesto
Que estás de acuerdo con esto:
Anoche cené Rin-Rán

sábado, 31 de diciembre de 2016

Fisgard lighthouse en fort Rodd Hill

Un nuevo ejemplar de esos monumentos a la soledad sembrados sobre los lugares más recónditos de la tierra. El faro de Fisgard en Victoria, Columbia Británica, en el remoto Canadá. El territorio fue explorado por BSZ, la gran Banshee

31.HORIZONTES LEJANOS

          Las ciudades y los signos, las ciudades sutiles, las ciudades y el hombre. Las ciudades y la memoria. Hay nombres de ciudades que ...